lunes, 23 de noviembre de 2009

El Nacimiento de una gran nacion



Esta es la historia de los eventos que llevaron a la fundacion de la
"Republica Socialista Democratica Revolucionaria Obrera e Independiente pero Poquito de San Torcuato"

Corria el turbulento fin de año del 2001, cuando fruto del azar, y las ferreas convicciones politicas de un grupo de esclarecidos, nacio nuestra Gran Nacion....
Fue por esa epoca, que justamente en una semana, en nuestra patria hermana, la Republica Argentina hubo,. ya no 5, si no 6 presidentes...
Entre renuncias y asunciones precipitadas, desbandes y cacerolazos, decretos de necesidad y mucha urgencia, y canticos de que se vayan todos,
hubo un momento en que parecio, o al menos a los que intentaban detentar algun poder les parecio, que simplemente, se pudria todo.
Fue asi que antes de rajarse para lomas de zamora, y atrincherarse con su señora esposa en un bunker de un local bancario abandonado, banco cuyos directivos repentinamente recordaron que habian dejado el fuego prendido en canada, y dijeron, ahora volvemos, pero si es necesario, empiecen sin nosotros eh?
Bien decia, antes de eso, y de apuro, nombraron al primero que se les cruzo , al frente del poder ejecutivo, gracia que recayo en Antonio Lopez. tambien conocido como lopecito, o chupete de brea, (brea por lo negro, chupete porque andaba siempre rechupado) un ordenanza que habia llegado como ñoqui de Frondizi, y como supo arreglar la cafetera a vapor, se fue quedando....
Su unico acto de gobierno fue declarar la independencia de nuestro terruño, por entonces Don Torcuato, acto que fue publicado de manera virtual en el boletin oficial, ya que esa edicion nunca llego a imprimirse, los imprenteros estaban de huelga, no entregaban papel, no habia tinta en las imprentas, que se habia gastado en imprimir patacones, lecop, lecor, y vaya uno a saber que otras cosas.
Al dia siguiente, y viendo que al final, tanto kilombo pero la cosa no se terminaba de pudrir, volvio del exilio lomense el que te jedi, y sin siquiera preguntar , le pego un soberano patadon en el totono a lopecito, y volvio a rosquear como si nada hubiera pasado.
Sin embargo, habiendo esto sido comentado en la wiskeria Esclavo II y sede ademas de las asambleas del barrio, El Soviet supremo de Don Torcuato declarose soberano, y al grito de "socialismo, o lo que consigamos", se lanzo de lleno a la noble tarea de construir nuestra gran nacion.
Proximamente, les ire relatando los avatares de nuestra nacion, aunque puedo adelantarles algo, en la busqueda de reconocimientos internacionales, fue que cambiamos nuestro nombre a "San Torcuato" con ese sencillo procedimiento, conseguimos el reconocimiento inmediato del Estado Vaticano, (es que a ellos, todo lo que tenga que ver con santos, los puede....)

3 comentarios:

  1. Delirante y confuso! pero cuando te relajás pensando que es cualquiera, aparecen dos o tres perlitas que te fuerzan a volver a intentar entender. Gracias por el ejercicio mental.
    Pablo de RR

    ResponderEliminar
  2. jaja, delirante? como decia el general, la unica verdad es la realidad, jajajaja

    ResponderEliminar
  3. Cómo uno nunca sabe cuándo va a necesitar asilo, queria hacer un pequeño aporte a esta incipiente nación, así es mucho más fácil hacer contactos y sacar una Visa.

    A esta honorable nación, le está faltando algo así como un manual de ética que sirva de guia para sus funcionarios, dirigentes y máximos representantes que regirán los actos futuros.

    Aporto enctonces a modo de puntapié inicial, la primera regla ética de este manual de estilo:

    1- En caso en que un honorable funcionario se vea acusado por acción, omisión o desidio de la función que le fué encomendado, es regla que proceda a denunciar públicamente que el hecho es falso y que se trata de un vil plan gestado en su contra. Si consigue pruebas para culpar a algún enemigo de sus jefes mucho mejor.

    2- Cuándo un hecho vil, o trágico, desencadena innumerables hechos deplorables, como cortes de rutas, puentes, etc. etc. jamás se debe hacer incapié en el hecho primogenio o desencadenante, siempre hay que tomar otro dentro de la larga cadena de hechos infortuitos el más conveniente a la causa.
    En caso que ninguno sea conveniente, proceder como lo indica el punto uno.

    ResponderEliminar